jueves, 12 de noviembre de 2009

Lagos prevé “resquebrajamiento” unidad internacional tras elecciones
Crisis Política - Retorno de Manuel Zelaya 12 Noviembre, 2009
MADRID.- Ricardo Lagos, ex presidente chileno y miembro de la Comisión de Verificación del frustrado acuerdo de Honduras, destacó hoy en Madrid la importancia de alcanzar un acuerdo en ese país antes de las elecciones del 29 de noviembre para evitar que se produzca un “resquebrajamiento” de la unidad internacional.
"Me gustaría mucho una solución antes del 29 de noviembre, porque si no es así, vamos a entrar en un tema más conflictivo”.
“Me gustaría mucho una solución antes del 29 de noviembre, porque si no es así, vamos a entrar en un tema más conflictivo, en el tema de en qué medida es válido el resultado”, afirmó Lagos en una entrevista con Efe en la capital española, donde presidió la reunión anual del Club de Madrid.
Para Lagos, se corre el peligro, si se celebran los comicios sin acuerdo, de que “se puede producir un resquebrajamiento de este frente monolítico (internacional) si algunos países, como lo han insinuado, quieren reconocer los resultados de las elecciones como una forma de resolver el conflicto y otros países dicen no, porque se hacen bajo un gobierno de facto”.
Sobre la posibilidad de que se pueda retomar la senda del Acuerdo Tegucigalpa-San José, y la labor de la Comisión de Verificación, que encabeza junto con la Secretaria de Trabajo de Estados Unidos, Hilda Solís, en representación de la Organización de Estados Americanos, Lagos lo ve difícil.
“Han pasado ya muchos días. Hace una semana que abandonamos Honduras y creo que esa gestión no fructifica”, señaló, aunque agregó, no obstante: “ojalá se pueda reponer”.
“Ambos (con Hilda Solís) estamos muy disponibles, si es posible poder participar nuevamente”, agregó. Sobre las posibilidad de encarrilar el proceso sin llevar a cabo una restitución del derrocado presidente Manuel Zelaya, Lagos ve “muy difícil que ahora haya otra solución que no sea la que ha dicho la mayoría de los países de la región”.
Aunque consideró que la reacción de la comunidad internacional, con el papel protagonista de la OEA, fue “fuerte” y unitaria ante la crisis en Honduras, el ex presidente chileno reconoció la necesidad de que América Latina avance en mecanismos que permitan atajar de forma más efectiva situaciones como la del país centroamericano.
“Creo que debiéramos ser capaces de dotarnos de una jurisdicción mayor”, agregó, sin entrar en la necesidad o no de reformar un organismo como la OEA (Organización de Estados Americanos).
ESCENARIO COMPLEJO
Sobre la salida que podría tener Zelaya, que continúa refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, si se celebran las elecciones del 29 sin un acuerdo previo, Lagos cree se puede estar ante un escenario complejo, en el que algunos países reconozcan los resultados y otros no. Para el ex presidente chileno, en el otro conflicto que vive la región con la creciente tensión entre Venezuela y Colombia, considera que “no va a ir a más”.
En este sentido aludió al nuevo “pronunciamiento” del presidente venezolano, Hugo Chávez, en el que puntualizó su llamamiento a prepararse ante una eventual guerra con el vecino país.
Sobre la causa del malestar del presidente venezolano con Colombia, el acuerdo del Gobierno de Bogotá con Estados Unidos para la utilización de bases en su territorio por militares de ese país, Lagos dijo que “sinceramente no creo que un acuerdo de esa naturaleza produzca algo en la región de esa envergadura”.
“Sería como decir, mire los barcos llegados de Rusia para ejercicios navales van a desequilibrar la región. Creo que esas cosas hay que tomarlas con la suficiente madurez y con la suficiente responsabilidad que ameritan y no extralimitarse”.
Lagos dejará mañana viernes la presidencia del Club de Madrid, que hoy analizó en la capital española las implicaciones políticas de la crisis económica.
Sobre este tema, señaló qué habrá qué ver “en cuánto nos va a aumentar el nivel de pobreza en América Latina producto de la crisis” y consideró vital aplicar políticas sociales. EFE

sábado, 7 de noviembre de 2009


"...Si todo sale bien, el 27 de enero próximo un nuevo Presidente deberá asumir el mando en Honduras. Con o sin (en función de lo que resuelva el Congreso hondureño) Zelaya entregando la banda presidencial..."
Desde hace más de tres largos y tensos meses, el duro conflicto de poderes que explotara en Honduras ha tenido en vilo a la región toda. Todo comenzó cuando, el 28 de junio pasado, el “bolivariano” Manuel (“Mel”) Zelaya fuera depuesto -con participación del Ejército de Honduras- y enviado ilegalmente al exterior. Ello sucedió porque el mencionado Zelaya, que había traicionado a su propia fuerza política, contrariando abiertamente la Constitución de su país procuró mañosamente eternizarse en el poder, derogando las restricciones legales que imposibilitaban su re-elección. En su lugar, asumió (por decisión del Congreso hondureño) Roberto Micheletti, un ex empresario alguna vez socio político de Zelaya. Como él del Partido Liberal, pero hoy pertenecientes a distintas facciones.

Comenzó entonces, de inmediato, una torpe gestión negociadora de la OEA a cargo de su Secretario General, el chileno José Miguel Insulza, que (habiendo fracasado en su deseo de ser candidato presidencial en Chile, por el oficialismo de izquierda) busca afanosamente ser re-electo en su alto cargo en la OEA. Esa gestión estuvo caracterizada por un temprano perfil duro e intimidatorio (al que -naturalmente- se trepa inmediatamente -encantada- nuestra Presidente, la Dra. Kirchner) que terminó en el más estrepitoso fracaso. Desde el 7 de julio pasado la gestión mediadora pasó a manos de Oscar Arias, por impulso norteamericano. También Arias, está claro, fracasó en sus intentos por pacificar a Honduras.

El 21 de septiembre Zelaya “regresa subrepticiamente” a Tegucigalpa como “invitado” del Brasil, alojándose desde entonces en su Embajada. Desde allí, todos sus llamados a la insurrección violenta (para recuperar -por la fuerza- el sillón presidencial hondureño) no conmueven sino a pequeños grupos, motorizados aparentemente por las “valijas” de los “bolivarianos” que no deseen perder a “uno de los suyos”.
El 24 de septiembre comienza un nuevo diálogo. Esta vez, entre hondureños. Directo e inmediato. Sin intermediarios. Es el denominado “diálogo de Guaymuras”, en recuerdo del nombre que recibía la costa oriental de Honduras en tiempos de la colonia, similar al conferido a un villorrio emplazado en la costa de la laguna de Guaimoreto, en el que habitaron los españoles enviados por Francisco de las Casas, hoy Trujillo.
Cuando ésta nueva instancia de diálogo había avanzado significativamente, pero no podía superar el último escollo referido a la forma de instrumentar la “restitución” requerida por la región del presidente depuesto (en el que muy pocos confían) los Estados Unidos deciden intervenir directamente. Envían para ello a una misión “de alto nivel”, encabezada por el experimentado y prudente Thomas Shannon, con la compañía de Dan Restrepo, el dinámico hombre joven que, desde los corredores del Consejo Nacional de Seguridad, asesora directamente al Presidente Obama sobre las cuestiones de nuestra región. Y logran, rápidamente, que las partes alcancen un acuerdo integral, que ha sido presentado al Congreso hondureño, para su ratificación e implementación. Proceso que puede estar repleto de “sorpresas”.

Consecuencias “extramuros”.
El acuerdo alcanzado no sólo tendrá, como es obvio, consecuencias en el interior de Honduras. Sus consecuencias se extenderán a la región. Por una parte, seguramente destrabará las demoradas designaciones de Arturo Valenzuela (en reemplazo de Tom Shannon, como Secretario de Estado Adjunto para América Latina) y del propio Tom Shannon (ahora como Embajador de su país ante Brasil) hasta ahora bloqueadas por el Partido Republicano, descontento con el extraño manejo, por parte de la administración de su país, de la crisis hondureña.
Por la otra, posiblemente permitirá ahora que, a partir del éxito obtenido en Honduras, la administración norteamericana se anime a ser más explícita respecto de las violaciones de derechos humanos y de las libertades civiles y políticas en la región (en particular, respecto de la libertad de opinión, en peligro cierto en varios rincones de América Latina), en lugar de hablar, como hasta hora, sólo genéricamente sobre las mismas abandonando una larga tradición de la política exterior de su país cualquiera fuere el partido en el poder, para desconcierto de la región. Además, la postura de Chávez, Ortega, Castro, Correa y la Sra. de Kirchner, partidarios todos de resolver las cosas en Honduras a los empujones, ha quedado -gracias a Dios- desairada. De allí que los “bolivarianos” hayan dicho que, pese a las buenas nuevas, ellos no habrán de “bailar” hasta que el “director de orquesta” (Zelaya) sea restituido. Obviamente molestos por el éxito norteamericano. El tiempo dirá si “bailan”, o no. Pero, por ahora, la diplomacia (el diálogo) prevaleció sobre las amenazas.

El acuerdo alcanzado.
Trabajosamente, el acuerdo fue avanzando. Solucionando, uno a uno, los principales puntos de fricción. Consolidándose con la visita de los altos funcionarios norteamericanos. Primero se logró que Zelaya renuncie a sus ilegales pretensiones “re-eleccionistas” que fueran las que desencadenaron la crisis. Enseguida se obtuvo también, algo esencial; esto es que todas las partes apoyen, impulsen y reconozcan el proceso electoral en marcha desde marzo del año pasado, que consagrará -en las urnas- a un nuevo Presidente el próximo 29 de noviembre.
Esta es ciertamente la “salida natural” auténtica. La lógica para la crisis. Aquella que Zelaya estaba empeñado en demoler. Pese a que ella transformará al pueblo hondureño (democráticamente) en árbitro final de la situación, desde que -con su voto- será quien decidirá el rumbo del país. Sin que (esta vez) los petrodólares de Chávez, compren también allí las voluntades, con o sin valijas de “Antonini Wilson”. Una solución ideal, entonces. De hondureños para hondureños. No impuesta desde afuera, sino generada en su interior. El Congreso hondureño será quien decida -inapelable y finalmente- qué hacer. Lo que todos se han comprometido a respetar. Su decisión, cualquiera sea ella, será respaldada por la comunidad internacional, que ahora respeta la “auto-determinación” hondureña. Como debió siempre ser. Deberá decidir si retrotrae, o no, las cosas al estado en que estaban antes del 28 de junio pasado (“status quo ante”). Esto transforma al Partido Nacional, opositor, en el árbitro de la situación. Con el Partido Liberal dividido entre los partidarios del candidato independiente, Elvin Santos, y el acólito de Zelaya, César Ham, la decisión del Partido Nacional inclinará presumiblemente la balanza. Cabe destacar que las encuestas sugieren que en las elecciones que se aproximan es el Partido Nacional el que encabeza las preferencias de los hondureños. Por amplio margen. Lo que podría consagrar al moderado Porfirio (“Pepe”) Lobo Sosa como el próximo presidente del país. Pese a que sus candidatos fueran, en septiembre pasado, particularmente en la localidad de San Pedro Tula, objeto de toda suerte de intimidaciones, amenazas y atentados por parte de matones que respondían a Zelaya, interesados en descarrilar al proceso electoral. Previo a considerar la cuestión, el Congreso recibirá la opinión de la Corte Suprema de Justicia de Honduras, que hasta ahora ha sido particularmente dura con Zelaya y con sus pretensiones. No se ha dicho si su dictamen será (o no) vinculante. Pero tendrá ciertamente peso.

Los próximos pasos.
Firmado que sea el acuerdo, deberá conformarse en Honduras un gobierno genuino de “unidad y reconciliación” nacional, lo que debería suceder a más tardar el próximo 5 de noviembre. El Tribunal Superior Electoral (considerado por casi todos como independiente) llamará a observadores internacionales para que actúen en las elecciones que están en marcha. Tiene ya bajo su mando a las Fuerza Armadas y la Policía del país, lo que asegura que no serán utilizadas sino para lograr que las elecciones tengan lugar y sean cristalinas y transparentes.
Habrá, además, una Comisión de Verificación del cumplimiento del acuerdo alcanzado, conformada por cuatro miembros: dos en representación de la comunidad internacional (Ricardo Lagos, el ex Presidente chileno y la Secretaria de Trabajo norteamericana, Hilda Solís) y dos en representación de los “bandos” en puja en Honduras. Si todo sale bien, el 27 de enero próximo un nuevo Presidente deberá asumir el mando en Honduras. Con o sin (en función de lo que resuelva el Congreso hondureño) Zelaya entregando la banda presidencial. A partir de allí, una Comisión de la Verdad investigará lo sucedido y emitirá su opinión. En un espacio en el que no habrá amnistías, será decisiva ante la historia.En cuanto el acuerdo se ponga en marcha, las sanciones económicas dispuestas contra Honduras deberían comenzar a ser dejadas sin efecto. Su efecto, en la realidad, fue casi insignificante respecto de las voluntades de las partes en conflicto. Pero tuvieron un claro simbolismo. Para Honduras, la hora de la esperanza se ha abierto. Para la diplomacia norteamericana, un triunfo, hijo de la prudencia en el andar y el diálogo utilizado acertadamente como el instrumento central (natural) de la diplomacia. Reemplazando a las amenazas, las intimidaciones y los empujones, a los que lamentablemente se sumara la actual administración nacional argentina, agregando así un papelón más a la lista de los acumulados en los últimos cinco años. Una pena. Pero ese es el “estilo” de gobierno. Dentro y fuera de nuestro país. De allí que esa actitud no sorprende. Una actitud ortodoxa, moderada y prudente hubiera sido inesperada. Ya nos conocen en el exterior. Por eso pocos confían en nosotros. Cuando se abre una nueva etapa dos figuras han salido dañadas: la del chileno José Miguel Insulza y la del Embajador norteamericano en Tegucigalpa, Hugo Llorens, contra quien el Wall Street Journal ha descargado sus baterías. Y no sin razón. Como “abriendo el paraguas” frente a una no imposible decisión adversa del Congreso de su país, “Mel” Zelaya apenas dos días después de haber dado su conformidad con el acuerdo sostuvo que si no se lo restituye “el acuerdo sería nulo”. Lo cierto es que todos (incluyendo a él mismo) delegaron en el Poder Legislativo local la manera de poner fin a la crisis. Sin imponerle criterios, ni condiciones.



Emilio Cárdenas
, Ex Embajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas.

LA DEFENSA INSTITUCIONAL DE HONDURAS

La defensa de las instituciones de Honduras
Honduras, 07.11.09 - José Motz : diarioSPAMFILTER@elheraldo.hn
El punto principal del pacto Tegucigalpa-San José, ha sido el reconocimiento por la comunidad internacional de la existencia del Congreso Nacional, Corte Suprema de Justicia, Procuraduría General de la República, la Fiscalía General y el Comisionado de los Derechos Humanos, al darles la oportunidad de resolver la posible restitución de don Manuel Zelaya a la Presidencia de la República.
La definición del punto número 5 del acuerdo de Tegucigalpa-San José, solo nos lleva de regreso al punto de inicio de los sucesos del 28 de junio, en otras palabras, la comunidad internacional da la oportunidad a todas las instituciones de Honduras de ratificar que lo actuado en esa fecha fue lo correcto y hecho en base a nuestra Constitución, pero sin cometer el error de expulsar de Honduras al ciudadano Manuel Zelaya Rosales, violando sus derechos constitucionales.
Hasta la fecha de la firma del acuerdo Tegucigalpa-San José, la República de Honduras y sus instituciones han sido defendidas de forma heroica por el Poder Ejecutivo, encabezado por el señor presidente constitucional, don Roberto Micheletti, quien ha sido acusado de golpista, dictador, fascista y usurpador, recibiendo todo tipo de amenazas (internas como externas) sin que la comunidad internacional le diera la oportunidad de ser escuchado.
Ahora que la decisión pasa a las otras instituciones del Estado, llega el momento de demostrar que Honduras es un país de leyes y que nadie está sobre ellas, y que los hondureños estamos dispuestos a defender nuestra democracia y forma de gobierno.
Cada diputado tiene un reto con la historia de nuestra democracia, y los ojos del mundo y de cada hondureño están sobre la decisión que ellos van a tomar una vez que reciban los dictámenes de cada institución controladora del Estado. Consideramos que los diputados, padres de la patria, ratificarán su decisión en defensa de la Constitución, pero deberán de pedir que el señor Zelaya solo pueda salir del país por medio de un salvoconducto o deberá de presentarse a los tribunales de justicia garantizándole su derecho a un juicio justo.
Señores diputados, don Roberto Micheletti ha dado el ejemplo de cómo se defiende la patria, ha dado el ejemplo al mundo de qué estamos hechos los hondureños y de que nuestra Constitución y sistema de gobierno no están en venta.
Estamos seguros de que ustedes también harán historia y ratificarán que el Congreso Nacional ejecutó una sucesión presidencial apegada a nuestra Constitución. Que Dios les dé fortaleza y sabiduría.

lunes, 2 de noviembre de 2009

OEA estudiará readmisión de Honduras antes de elecciones
2 Noviembre, 2009

SANTIAGO DE CHILE, (EFE).- La Organización de Estados Americanos (OEA) pretende celebrar una asamblea general extraordinaria la próxima semana para aprobar la reincorporación de Honduras a ese organismo antes de las elecciones del 29 de noviembre, afirmó hoy el canciller chileno, Mariano Fernández.

Una asamblea extraordinaria de la OEA resolverá el retorno de Honduras al sistema interamericano.
“Tendríamos a fines de la próxima semana probablemente una asamblea general extraordinaria para reorganizar el regreso de Honduras a la OEA”, declaró a Radio Cooperativa el ministro, quien aclaró que conoció estos planes “de manera informal”.
“La idea es que Honduras se reintegre en la OEA a la mayor brevedad posible, y la elección del 29 de noviembre pueda discurrir con toda normalidad y legalidad”, explicó Fernández, que aseguró que con ello también “se levantarían las sanciones al Gobierno”.
El pasado 30 de octubre, las comisiones del presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, y de Roberto Micheletti, firmaron el acuerdo final que busca poner fin a la crisis política del país con la integración de un Gobierno de reconciliación nacional.
Sin embargo, apenas dos días después, Zelaya y Micheletti comenzaron a discrepar sobre los términos y los plazos del pacto.
Fernández restó importancia a esas diferencias al considerar que “estos son los clásicos ‘dimes y diretes’ que suceden a un acuerdo sobre una situación tan difícil como la de Honduras”, que se desató el pasado 28 de junio.
Hoy llegará a Honduras una comisión de verificación de ese acuerdo de la que formarán parte el ex presidente chileno (2000-2006) Ricardo Lagos y la secretaria de Trabajo de Estados Unidos, Hilda Solís.
“Hace bastante tiempo que surgió el nombre del ex presidente Lagos como parte de la comisión verificadora junto con otras personalidades latinoamericanas, y principalmente a él se le reconoce su gran capacidad política y experiencia”, explicó Fernández.
El ministro de Relaciones Exteriores destacó además que “Chile ha jugado un papel bastante positivo en toda esta crisis tratando de contribuir de manera muy serena a recuperar la normalidad en Honduras”.
En tanto, el propio Zelaya, también en declaraciones a Radio Cooperativa, apoyó hoy el nombramiento de Lagos como miembro de esa comisión.
“Tengo los mejores conceptos de Ricardo Lagos, es un demócrata. Chile es un país que ha sufrido dictaduras y desde este punto de vista, revertir un golpe de Estado es parte de una función de la democracia y le doy la más cordial bienvenida a Honduras”, declaró.
Zelaya reiteró que el acuerdo alcanzado la semana pasada implica su restitución en el poder, y recalcó que Honduras aún está “en medio de la tormenta y necesitamos que el acuerdo se implemente, se realice, se confirme y se concluya para que sea allanado el camino”.
Lagos, que también ejerce como enviado especial de Naciones Unidas para el Cambio Climático, se enteró ayer de su nombramiento mientras participaba en la ciudad argentina de Mendoza en una actividad de campaña del candidato oficialista Eduardo Frei.
El ex mandatario consideró que esta misión constituye “una obligación significativa porque implica la capacidad (de) que se tiene que poder alcanzar una solución adecuada a una crisis que ya lleva mucho tiempo y que le hace mal a América Latina”.

ACUERDO Y ELECCIONES

ACUERDO Y ELECCIONES
2 Noviembre, 2009 Sección Editorial

EL acuerdo del denominado Diálogo Guaymuras, ha sido alabado por la comunidad internacional, e inmediatamente de la suscripción por las comisiones negociadoras, Estados Unidos, bajo cuya mediación se produjo la conciliación, fue el primero en manifestar su respaldo a las elecciones generales y la garantía de reconocimiento de las nuevas autoridades que surjan de los comicios. Casi en forma paralela al pronunciamiento de la alta delegación de funcionarios norteamericanos que medió en las negociaciones, se produjeron las declaraciones del Secretario General de la OEA, asegurando el envío de una delegación de observadores para monitorear los comicios. En iguales términos se ha pronunciado casi la totalidad de la comunidad internacional, adelantando su reconocimiento al proceso electoral, como especie de tapaboca a aquellos obtusos, aquí en el país, que no veían beneficio de firmar un acuerdo y que tercamente se oponían a que concluyera la crisis.
Aparte del punto álgido del conflicto –ello es, el acuerdo al que arribaron las comisiones negociadoras para que “el Congreso Nacional, como una expresión institucional de la soberanía popular, en uso de sus facultades, en consulta con las instancias que considere pertinentes como la Corte Suprema de Justicia y conforme a ley, resuelva en lo procedente respecto a “retrotraer la titularidad del Poder Ejecutivo a su estado previo al 28 de junio hasta la conclusión del actual período gubernamental, el 27 de enero de 2010”– hay otros puntos vitales del acuerdo que deben resaltarse:
La integración de un gobierno de “Unidad y Reconciliación Nacional” integrado por representantes de los diversos partidos políticos y organizaciones sociales, reconocidos por su capacidad, honorabilidad, idoneidad y voluntad para dialogar, quienes ocuparán las distintas secretarías y subsecretarías, así como otras dependencias del Estado, de conformidad con el artículo 246 y siguientes de la Constitución de la República, que se refieren a la conformación de gabinete de gobierno. La conformación de una Comisión de Verificación y la recomendación para la creación de una Comisión de la Verdad. Otro punto clave es lo que se refiere a “la renuncia a convocar a una Asamblea Nacional Constituyente o reformar la Constitución en los irreformables”.En este último punto es importante destacar la parte introductoria del capítulo: “Para lograr la reconciliación y fortalecer la democracia, reiteramos nuestro respeto a la Constitución y las leyes de nuestro país…”. Citamos lo anterior, porque nuestras leyes prohíben el boicot al proceso electoral y castiga cualquier acto dirigido a entorpecer las elecciones. Ello es bueno recordarlo por las manifestaciones, que todavía se escuchan, de algunos sectores incluidos en este acuerdo, contrarias a lo que las leyes disponen. La Constitución contempla como deber de todos los ciudadanos, ejercer el sufragio. Aparte de ello la Constitución en sus artículos 57 y 58 dispone: “La acción penal por delitos electorales, establecidos por la ley es pública y prescribe en cuatro años”. “La justicia ordinaria, sin distinción de fueros, conocerá de los delitos y faltas electorales”. La ley Electoral ya determina cuáles son esos delitos y faltas electorales. Esperemos, entonces, el respeto de todos los sectores al acuerdo
EL ACUERDO
31 Octubre, 2009 Sección Editorial

BAJO la mediación de altos funcionarios del gobierno norteamericano y de la OEA, al fin se logra un acuerdo que desactiva la crisis política. Un trabajo intenso y agotador de las comisiones negociadoras, las que, sin duda alguna, merecen reconocimiento por la paciencia y la persistencia demostrada en su interés de traer tranquilidad al país. Sobre el punto más álgido de la agenda las partes acordaron que sea el Congreso Nacional, previa consulta con la Corte Suprema de Justicia, que se pronuncie sobre “retrotraer el poder ejecutivo a la situación que imperaba antes del 28 de junio del 2009”.
Los otros puntos antes negociados y sobre los que ya existía acuerdo son: “La creación del gobierno de unidad y reconciliación nacional. Rechazo a la amnistía de delitos políticos y moratoria de las acciones penales. Renunciar a convocar a una Constituyente o reformar la Constitución en lo irreformable. Reconocer y apoyar las elecciones generales y el traspaso de gobierno. Transferir autoridad sobre el Tribunal Supremo Electoral, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. Crear una Comisión de Verificación para hacer cumplir las provisiones del acuerdo. Crear una Comisión de la Verdad que investigue los hechos, antes durante y después del 28 de junio del 2009. Solicitar a la Comunidad Internacional, la normalización de las relaciones con Honduras,”
Estas son algunas de las reacciones inmediatas al no más conocerse del acuerdo alcanzado: “La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, se congratuló anoche por el “histórico acuerdo” concluido en Honduras para poner fin a la crisis política desencadenada por los acontecimientos del 28 de junio.” El secretario de Estado para asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, anunció que el gobierno de los Estados Unidos acompañará las elecciones del 29 de noviembre en Honduras, tras alcanzar un acuerdo político que le pondrá punto final a la crisis:
“Yo no puedo pensar en otro ejemplo en las Américas, de un país que haya pasado por una crisis, como la de Honduras (una ruptura de su orden democrático), que lo haya resuelto en negociaciones, sin violencia.” “Este es un gran momento para Honduras, el pueblo hondureño debe sentirse orgulloso de lo que se ha logrado en este momento”. “El esfuerzo (de la comunidad internacional) fue importante para lograr esta noche lo que Honduras ha logrado, pero quiero subrayar que el trabajo fue un trabajo hondureño y yo quiero demostrar mi admiración por la vocación democrática del pueblo hondureño e indicar que Estados Unidos acompañará a Honduras en sus elecciones el 29 de noviembre”.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, expresó su “enorme satisfacción” por el acuerdo alcanzado en Honduras y destacó que la voluntad de ambas partes permitió el diálogo. Destacó el “sentido patriótico por ambas partes” y felicitó a la comunidad internacional por mantener la unidad. “No estuvimos equivocados al insistir en la solución del diálogo. Se demoró más de lo que esperábamos pero al final tuvimos resultados constructivos”. Ya comienzan otros gobiernos a pronunciar apoyo a las elecciones generales a verificarse en los próximos días. En términos generales, se respira otro aire, mucho más alentador que el ambiente prevaleciente antes del acuerdo. Pero lo vital es que el acuerdo, salva las elecciones.

HONDURAS EN PORTADAS DIGITALES DEL MUNDO

Honduras en portadas digitales del mundo
Reconocidos informativos resaltan la importancia del acuerdo alcanzado en Tegucigalpa.

30.10.09 - Actualizado: 30.10.09 01:22pm - Redacción: redaccion@elheraldo.hn

Tegucigalpa, Honduras.
El acuerdo alcanzado la noche de este jueves por las comisiones del ex presidente Zelaya y del mandatario Roberto Micheletti, y que significa el fin de la crisis política en Honduras, se ha merecido un importante espacio en diferentes medios electrónicos noticiosos a nivel mundial.
Reconocidos informativos resaltan la importancia del acuerdo alcanzado.
“Fin a la crisis en Honduras”, titula cadenaser.com, quien detalla lo acontecido a nivel político en la capital hondureña.
Por su parte DiarioCoLatino se refiere a que “La comunidad internacional celebra acuerdo histórico". Hace referencia a las más recientes declaraciones de mandatarios y altas personalidades a nivel mundial, quienes este viernes se han pronunciado satisfechos por los alcances del diálogo hondureño.
Los medios mencionan el acuerdo firmado entre partes, reacciones de los implicados en la crisis y posibles implicaciones, así como el reconocimiento a los próximos comicios generales.
Estrelladigital.es menciona las declaraciones del subsecretario de Estado de Estados Unidos, Thomas Shannon, quien manifestó que su país apoyará el proceso electoral. “Estados Unidos anuncia su respaldo a las elecciones en Honduras”, resalta este rotativo.
El sitio brasileño globovision.com recoge también las declaraciones de Shannon, quien mediante una teleconferencia manifestó a ese medio que “restitución de Zelaya es la medida más "provocadora" y difícil de aplicar”.
Por su parte, elmundo.es titula: “El presidente del Congreso quiere llevar el acuerdo a los tribunales hondureños”. Reproduce las declaraciones del titular del legislativo, Alfredo Saavedra.
"El Congreso tiene la responsabilidad", dice BBC Mundo. Italia-news.it no dejó este viernes de mencionar lo acontecido en este país centroamericano.
Durante los 4 meses que ha durado la actual crisis política, elheraldo.hn ha servido de referencia para que los diferentes rotativos internacionales se enteren de los pormenores en el acontecer nacional.
La crisis política en Honduras se desató el pasado 28 de junio, fecha en la que el Congreso Nacional destituyó a Manuel Zelaya de la presidencia de la República, tras su intención de instaurar una Asamblea Nacional Constituyente para modificar la actual Carta Magna. Para sustituirle, fue juramentado Roberto Micheletti, quien entonces fungía como titular del Legislativo.