miércoles, 13 de enero de 2010

HONDURAS FUERA DE LA ALBA
Además ningún país miembro de la Alba ha reconocido al gobierno electo de Porfirio Lobo Sosa.
12.01.10 - Actualizado: 13.01.10 02:27pm - Mario Cerna: mario.cerna@elheraldo.hn

Tegucigalpa, Honduras.
El capítulo de Honduras en la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba) se cerró.
El reloj marcaba las 7:38 de la noche de ayer cuando el Congreso Nacional aprobó denunciar el tratado mediante el cual Honduras se adhirió a esa iniciativa que impulsa el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
La principal motivación que tuvo el Poder Legislativo para dejar ese proyecto fue la injerencia ideológica y militar de Chávez que conllevaba el acuerdo, una visión que no compartieron algunos diputados.
La mayoría de los parlamentarios disonantes con la decisión del Congreso son afines al ex presidente Manuel Zelaya Rosales, que enroló a Honduras en la Alba y fue derrocado el 28 de junio por seguir lo lineamientos de Chávez.
Marvin Ponce, diputado del colectivo de Unificación Democrática, cuestionó la decisión de "unos diputados que ya se van" y que se supone "debían estar para defender a los más desprotegidos del país".
Para Ponce, con esta decisión las personas más pobres son las más afectadas y por eso él la considera "imprudente e improcedente", además es "traición a la patria" denunciar el convenio de la Alba.
Se rectificó el error
Para la diputada liberal Marcia Villeda, era potestad de los parlamentarios de este Congreso rectificar el error que se cometió en 2008 al incorporar a Honduras a la Alba.
Honduras se sumó a la Alba mediante decreto 158-2008, siendo el presidente del Congreso Roberto Micheletti, actual mandatario de la República y sucesor de Manuel Zelaya
.
De esa forma, Villeda se defendió ante las críticas de los diputados afines a Zelaya.
La salida de Honduras de la Alba, de la que forman parte Ecuador, Cuba, Venezuela, Bolivia, Dominica y Nicaragua, no significa que se renuncia a la iniciativa Petrocaribe.
"Con Petrocaribe se sigue como hasta hoy", afirmó Villeda. "Todos los compromisos que se adquirieron con préstamos y créditos se cumplirán", resaltó la diputada.
Con Petrocaribe el país adquirió créditos por la compra de combustible, con períodos de gracia y tasas de interés concesionales favorables.
El diputado Ramón Velásquez Názar contó que hay 185 millones de dólares procedentes de la Alba en poder del gobierno de la República, que serían destinados a proyectos sociales y que se supone serán devueltos al gobierno de Venezuela.
Velásquez Názar aclaró que los cien tractores que donó Venezuela no se regresarán porque fueron una donación y era parte del convenio firmado.
Doris Gutiérrez, diputada de Unificación Democrática, lamentó que se ponga fin a una relación que beneficiaba a los sectores más desposeídos del país.
"Se pone fin a un apoyo a la micro y pequeña empresa agrícola, al impulso del sector vivienda y a proyectos educativos y de salud", ahondó.
A nivel de municipalidades también se quedarán parados muchos convenios que se firmaron a través de la Alba, como los proyectos educativos que ayudaban a la gente para aprender a leer y escribir, dijo Gutiérrez.
Injerencia ideológica-militar
Y es que la Alba no es el problema para el país, según las consideraciones de Wenceslao Lara, parlamentario liberal de la zona norte del país.
"Lo que Honduras busca con salirse de la Alba es evitar cualquier conexión con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez... la Alba tiene sus bondades, pero lastimosamente tiene mucha injerencia ideológica y militar", insistió.
Prueba de ello, argumentó Lara, es que Chávez utilizó a Zelaya para impulsar su proyecto de expansionismo en la región centroamericana, incentivando al ex mandatario para que copiara su modelo de gobierno: el continuismo indefinido.
Además ningún país miembro de la Alba ha reconocido al gobierno electo de Porfirio Lobo Sosa.
La Alba, en sus principios y objetivos destaca su meta de luchar contra la pobreza y la exclusión social. Pero muchos criticaron que Chávez usó esos principios para ganar terreno en Honduras y de esa forma comprar voluntades con sus "petrodólares".

jueves, 7 de enero de 2010

MANUEL ZELAYA PARIA POLITICO

Manuel Zelaya es ahora un paria político
El Nuevo Herald 31 de diciembre de 2009
Por CASTO OCANDO
Seis meses después de derrocado en una polémica acción militar, calificada de golpe de Estado por la mayoría de la comunidad internacional, el ex presidente Manuel Zelaya encara un futuro cada vez más oscuro, con la posibilidad de sufrir una extensa condena de prisión, o un largo exilio. Ya sin el cuantioso apoyo de los que hasta hace poco fueron sus más entusiastas defensores --Venezuela y Brasil--, Zelaya no tiene por ahora un país que pueda recibirlo después del 27 de enero, cuando el presidente Porfirio Lobo, electo en noviembre, tome formalmente posesión de su cargo. Si decide permanecer en Honduras, deberá enfrentar severas acusaciones, que abarcan desde traición a la patria hasta uso irregular de dineros públicos, que podrían asegurarle décadas de prisión. En una muestra de su debilitada posición, Zelaya solicitó el 20 de diciembre asilo político al gobierno de Estados Unidos, el mismo país para el cual tres semanas antes había pedido las más duras sanciones a la Organización de Estados Americanos (OEA), bajo el argumento de que no le estaba prestando el apoyo suficiente para recuperar el poder. Incluso luce remota la posibilidad de un acuerdo político para obtener una amnistía del gobierno de Lobo. El propio Zelaya desconoce la legitimidad del nuevo gobierno, y en la mediación conducida por el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, el tema del perdón al ex mandatario quedó fuera de la agenda. "Darle la amnistía a Zelaya va a ser un problema muy complejo''', dijo Diego Arria, diplomático venezolano que presidió el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, y que actuó como observador en las pasadas elecciones de Honduras. Por un lado, explicó Arria, Zelaya persiste en una actitud revanchista y desconocedora del nuevo gobierno y, por otro, puede convertirse en un factor de desestabilización si permanece en el país. Agregó que Zelaya enfrenta cargos que por principio no pueden recibir el perdón de una amnistía, como el uso irregular de dineros públicos. De acuerdo con un informe del Tribunal Superior de Cuentas de Honduras, dado a conocer el mes pasado, Zelaya está acusado de usar irregularmente más de $10 millones para financiar sin controles administrativos un estilo de vida que incluía el uso frecuente de helicópteros privados, y habitaciones de lujo para sus colaboradores. En total, Zelaya está acusado de 16 cargos, el más grave de los cuales es el de traición a la patria, por haber intentado modificar la Constitución hondureña para reelegirse, una acción específicamente condenada en las llamadas cláusulas "pétreas'' de dicha carta magna. Pero el más importante obstáculo para Zelaya probablemente sea que su situación como mandatario derrocado ya dejó de tener interés en la agenda política del continente. "Es muy difícil saber cuál será su destino, porque es un derrotado políticamente, y ya no es conveniente para quienes le apoyaron'', dijo Michael Shifter, vicepresidente de Diálogo Interamericano, un centro de análisis con sede en Washington, D.C. Según Shifter, Zelaya fue utilizado por el presidente venezolano Hugo Chávez para avanzar su propia agenda política y atacar a Estados Unidos. "Pero ahora es difícil ver qué ventaja política podría sacar Chávez de continuar respaldando a un político derrotado'', acotó Shifter. Añadió que lo más claro que ha quedado hasta ahora es que la derrota de Zelaya significó al mismo tiempo una derrota importante para Chávez. "Fue una derrota para Chávez por dos razones. Una, perdió un aliado importante, el único que no venía de la izquierda y que se cambió de bando; la segunda razón es que es el único aliado de Chávez que perdió el poder, porque los demás, como Ortega y Morales, siguen en el poder'', precisó Shifter. La posibilidad de que Zelaya encuentre un país donde refugiarse no está a la vista, luego de que un intento de obtener un salvoconducto dos semanas atrás para exiliarse en México le fue negado por el presidente de facto Roberto Micheletti. El motivo de la negativa fue que Zelaya pidió salir en calidad de mandatario y no de solicitante de asilo político. Igualmente se ha negado a aceptar el asilo por parte de gobiernos como Brasil y Venezuela, y varios rumores de que se exiliaría en países como Nicaragua, Costa Rica y México han sido negados por él mismo. "No he pedido, no quiero, no acepto ningún asilo político'', declaró Zelaya en una conferencia de prensa el 9 de diciembre en Tegucigalpa. Tampoco descartó la posibilidad de trasladarse a un país aliado para buscar apoyo diplomático, aunque no explicó cómo lograría salir de la sede diplomática de Brasil, fuertemente custodiada por los militares hondureños. Parte de su familia ha tomado un camino distinto. El mismo día del golpe de Estado, su hija menor Hortensia obtuvo asilo político temporal en la embajada de Taiwán en Tegucigalpa. El embajador taiwanés, Timothy Yang, aclaró entonces que el asilo fue concedido por razones humanitarias, ya que la joven acudió en estado de embarazo y con una niña de 5 años. A pesar de la incertidumbre sobre el futuro de Zelaya, la situación en Honduras tenderá a normalizarse, estimaron los analistas. Es muy probable que la mayoría de los países que actualmente no reconocen el gobierno de Lobo, como Brasil, terminen pasando la página y aceptando restablecer relaciones, estimó Shifter. "Ha sido una crisis profunda y hay heridas que necesitan sanarse, pero eventualmente Honduras volverá a la normalidad'', apuntó. Para Arria, aunque Honduras volverá a restablecer sus relaciones económicas y diplomáticas como antes de la salida de Zelaya, éste pudiera convertirse en un factor de perturbación tanto si se queda como si sale del país. "Zelaya en Honduras va a crearle un problema muy serio a los hondureños'', indicó Arria. "Y desde afuera, con el apoyo de Chávez, va a ser un factor de perturbación permanente no sólo para Honduras, sino para Centroamérica''.

jueves, 10 de diciembre de 2009



Blaise Masey
10 Diciembre, 2009
TEGUCIGALPA.- La señorita Honduras Mundo Blaise Masey se encuentra en la recta final de “Miss Mundo 2009” que se celebrará el próximo 12 de diciembre, en Johannesburgo, Sudáfrica.
El martes pasado se realizaron las entrevistas personales por un jurado que integraron la presidenta del concurso Julia Morley y personalidades procedentes de diversas partes del mundo. Blaise obtuvo un puntaje de 8.5A una pregunta referente a su país, la reina de belleza entregó un mapa de Honduras que dividió en partes. Cada uno de los miembros recibió un “departamento”.
“Les entrego mi país dividido y necesito de ustedes para que me ayuden a unirlo”. El jurado respondió: “¿De qué manera nosotros podemos ayudar a unir Honduras?” “Apoyándonos y respetándonos. Transmitir este mensaje al mundo porque somos un país en desarrollo, aunque pobres económicamente”, respondió Blaise.
“Somos millonarios en belleza natural, cultura, tradiciones y la calidad de respeto que tiene su gente”, continuó Miss Honduras 2009. Las respuestas de Blaise, provocaron que el jurado se pusiera de pie y la felicitara, haciendo énfasis en la fluidez del idioma inglés y su capacidad intelectual a los 19 años. Las entrevistas para cada una de las participantes era entre 3 a 5 minutos y el de la señorita Honduras se extendió a 12 minutos. Otra de las preguntas fue: ¿ si fuera seleccionada “Señorita mundo 2009” ¿cuál sería su proyecto? “Mi proyecto ya lo tengo establecido. Ya reuní a las compañeras centroamericanas y hemos formado una organización de reinas centroamericanas que lucharán contra el cáncer de niños, que comenzará a funcionar una vez concluya el evento”.
Finalizó la hermosa catracha.
Frustrada salida de “Mel” a México
10 Diciembre, 2009

TEGUCIGALPA.- La salida del ex mandatario Manuel Zelaya, de la embajada de Brasil, quedó fracasada anoche, después de que éste rechazara dejar Honduras bajo un salvoconducto, ya que “sigue siendo el presidente hasta el 27 de enero”.

Los predios aledaños de la embajada de Brasil, estuvieron acordonados por la policía nacional.
Zelaya iba como invitado a México con carácter de “huésped distinguido” y hasta se habló que asistiría a Cuba, en donde participará en la Cumbre del ALBA, a realizarse el próximo 14 de diciembre en La Habana.
Fuentes diplomáticas confirmaron que Zelaya iba a ser recogido en Tegucigalpa a las 22:00 horas por la aeronave Gulfstream III en el aeropuerto Toncontín. La aeronave aterrizó a las 8:50 de la noche en El Salvador, pero después se regresó al Distrito Federal.
El personal de la embajada mexicana en Tegucigalpa entabló desde ayer por la mañana contactos con asesores cercanos a Zelaya para negociar condiciones, bajo las cuales se le sacaría del país.
Se tenía previsto que Zelaya se reuniese con el presidente Felipe Calderón hoy por la mañana, en un evento que no necesariamente implica el desconocimiento de las elecciones presidenciales de Honduras, en las que resultó electo Porfirio Lobo.
Los militares y la policía ante la llegada de miembros de la “Resistencia” redoblaron la seguridad en la zona de la embajada brasileña, en la colonia Palmira, de Tegucigalpa.
Decenas de periodistas y camarógrafos estuvieron pendientes de la salida de “Mel”, quien alrededor de las 9:40 dio a conocer que no había solicitado, ni aceptaba asilo político, porque aún es presidente.
Lo lamentable de la noche en la zona, es que los miembros de la “Resistencia” la emprendieron contra los periodistas, resultando golpeado Roney Moncada, de Canal 8.
Al filo de las 10:00 de la noche, el canciller Carlos López Contreras, confirmó que recibieron la solicitud de la embajada de México, pero no la aceptaron por improcedente, al no reunir las condiciones apropiadas y la falta de calificación jurídica, así como del tipo de asilo que se iba a dar.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Honduras brecha entre EU y L.A.
Enviado por Junior López el Sáb, 05/12/2009 - 15:09.
MTSC
El encono político ha sido más fuerte que las consideraciones económicas y diplomáticas. Honduras se convierte en un punto de separación de aguas entre los gobiernos de la región. De un lado están los partidarios de una aplicación consecuente de la “cláusula democrática” labrada en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA). Del otro están los que optan por un pragmatismo que permita soluciones rápidas.
El Congreso Nacional hondureño rechazó el retorno del Presidente constitucional Manuel Zelaya al ejercicio de sus funciones. La votación (111 contra su reimposición y 14 a favor) clausuró la última posibilidad de una salida consensuada. La vuelta de Zelaya para ejercer hasta el fin de su mandato, que culminaba el 27 de enero, hubiese sido un acto simbólico que, cabe presumir, habría aquietado los ánimos en la polarizada nación centroamericana. También habría facilitado reincorporar a Honduras, como una nación democrática, a la comunidad internacional.
La Honduras golpista se convierte, en los hechos, en una compleja cuña para las relaciones hemisféricas. Brasil, Argentina, Venezuela, Chile y el grueso de las naciones no reconocen al nuevo régimen ni su proceso electoral. Más allá del juicio que merezca el nuevo gobierno de facto para renovar autoridades, la gran mayoría de los países rechaza el precedente de que un Mandatario sea removido, en forma arbitraria, de sus funciones.
En este sentido, la actuación de Estados Unidos sorprende por su relativismo en la defensa de un gobierno constitucional y democrático. Desde el golpe de Estado, el 28 de junio, surgieron interrogantes sobre la postura de Washington. ¿Por qué Zelaya, luego de ser sacado a viva fuerza por militares en horas de la madrugada, fue llevado a la base de Palmerola donde están estacionadas tropas estadounidenses?
¿Qué gestiones realizó la embajada para impedir que se consumase un golpe que, ahora se sabe, era un secreto a voces en Tegucigalpa? Son interrogantes que no tienen respuestas satisfactorias, a menos que exista más de un centro de toma de decisiones fuera de la Casa Blanca.
Una vez establecido el régimen golpista, EEUU adoptó una postura que le ha sido exigida por décadas: comportarse como un país más de la región. Pero ello cambió a la hora de reconocer los comicios convocados por un gobierno ilegítimo. La aceptación de los resultados es un blanqueo del golpe. La decisión sería el resultado de un pacto político entre el gobierno de Obama y el Partido Republicano, que ha buscado sacar a los golpistas del aislamiento.
Es una señal alarmante de parte de la nueva administración, que antepone criterios domésticos a principios fundamentales de su política declarada: la defensa del sistema democrático. Es una ambigüedad que constituye un guiño para golpistas que buscan deponer a mandatarios elegidos. En los últimos tiempos han circulado muchos rumores sobre ruido de sables en Paraguay. El Presidente Fernando Lugo removió a toda la cúpula castrense.
El canciller argentino, Jorge Taiana, llamó a Hillary Clinton, la secretaria de Estado, para señalarle la inquietud de su país, y de muchos otros, frente a la consolidación del golpismo hondureño. La respuesta de Clinton, según Taiana, fue: “Las elecciones pueden ser un paso y hay que dar muchos más”. La credibilidad de EEUU está en juego.
Nadie espera que restaure la democracia hondureña con una fuerza expedicionaria o sus tropas presentes en Honduras. Pero un país que recibe 70% de las exportaciones de Tegucigalpa tiene muchas palancas para exigir la restauración democrática. La economía hondureña, una de las más débiles, muestra signos alarmantes: la crisis política ha costado al país 50 millones de dólares diarios. El turismo ha bajado en 40%.Las maquiladoras, en su mayoría textiles, han perdido 8 mil empleos de 114 mil. Las exportaciones para este año llegarían a 2 mil 700 millones de dólares contra los 3 mil 500 de 2008.
El encono político ha sido más fuerte que las consideraciones económicas y diplomáticas. Honduras se convierte en un punto de separación de aguas entre los gobiernos de la región.
De un lado están los partidarios de una aplicación consecuente de la “cláusula democrática” labrada en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA). Del otro están los que optan por un pragmatismo que permita soluciones rápidas.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

"El gran apoyo internacional demuestra que los hondureños nunca estuvieron tan solos en estos últimos cinco meses como creyeron", dice O'Grady.
Nueva York, Estados Unidos.
La Editorialista del Wall Street Journal, Mary Anastasia O'Grady, afirma que la demostración democrática de los hondureños representa "una gran derrota" para los planes expansionistas del presidente venezolano, Hugo Chávez.
A continuación, El Editorial de O´Grady:
A menos que ocurra algo monumental en el Hemisferio Occidental en los próximos 31 días, la historia regional más importante de 2009 será cómo la diminuta Honduras consiguió derrotar las aspiraciones coloniales de sus vecinos más poderosos y preservar su Constitución.
Las elecciones presidenciales y legislativas del domingo, celebradas tal y como estaba previsto y sin incidentes, se erigieron en el mayor logro de esa lucha.
El candidato del Partido Nacional, Porfirio Lobo, era el favorito en los sondeos previos a la elección. Sin embargo, el nombre del ganador es casi lo de menos. La celebración exitosa de estas elecciones constituye un triunfo nacional en sí mismo para toda la gente que ansía la libertad.
El hecho de que EE.UU. haya dicho que reconocerá su legitimidad demuestra que esta realidad eventualmente llegó a la Casa Blanca. Aunque no sea el Waterloo de Hugo Chávez, el logro de Honduras constituye al menos una gran derrota para los planes expansionistas del hombre fuerte venezolano.
Entre los perdedores de este drama también figuran Brasil, Argentina, Chile y España, que hicieron todo lo que estuvo a su alcance para impedir las elecciones. Animados por su fervor, militantes al interior de Honduras se dedicaron a detonar pequeñas bombas en todo el país en las semanas anteriores al voto. Esperaban que el terror limitara la participación y restara legitimidad al proceso. Fracasaron. La participación cívica tiene visos de ser al menos tan buena como en las últimas elecciones presidenciales. Algunos centros de votación incluso se quedaron, por un tiempo, sin la tinta indeleble usada para marcar los dedos meñiques de los votantes.
Los socialistas latinoamericanos trataron de desacreditar la democracia hondureña como parte de un esfuerzo para forzar la restitución del depuesto presidente Manuel Zelaya. Ambas partes sabían que si eso sucedía el proceso electoral estaría en riesgo.
Zelaya ya ha mostrado sus cartas cuando organizó a una turba para tratar de llevar a cabo un referendo popular fijado para el 28 de junio para cancelar las elecciones y permanecer en el cargo. Fue una medida ilegal y por ello fue arrestado por orden de la Corte Suprema y, posteriormente, desplazado del poder por el Congreso por violar la Constitución.
Menos sabido es que como presidente, según un funcionario del consejo electoral que entrevisté en Tegucigalpa hace dos semanas, Zelaya se había negado a transferir los fondos presupuestados, tal y como lo exige la ley, al consejo para su trabajo de preparación. En otras palabras, no quería una elección libre.
Chávez tampoco la quería. Durante el gobierno de Zelaya, Honduras pasó a integrar la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), una iniciativa de Chávez que también incluye a Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua. Un cambio en la presidencia ponía en riesgo la inclusión de Honduras en el ALBA.
La semana pasada, un funcionario del gobierno me dijo que los servicios de inteligencia hondureños se habían enterado de que Zelaya había realizado preparativos para reunirse con todos los presidente del ALBA en el país la noche de su planeado referendo de junio y se había encargado comida para una celebración por todo lo alto con 10,000 invitados.
El ALBA tiene bastante influencia en la Organización de Estados Americanos y no ha sido difícil para Chávez controlar al Secretario General José Miguel Insulza. El socialista chileno quiere desesperadamente ser reelecto en 2010. Tan solo un mes antes de que Zelaya fuera depuesto, Insulza encabezó el esfuerzo para eliminar la prohibición a la membrecía de Cuba en la OEA. Tras la salida de Zelaya, Insulza siguió las instrucciones desde Caracas para aplastar la soberanía hondureña.
Para su desgracia, la aseveración por parte de la izquierda de que Honduras no podía celebrar elecciones libres no guardaba ninguna relación con la realidad. En primera lugar, los candidatos fueron elegidos en las primarias de noviembre de 2008 con observadores de la propia OEA, que calificó el proceso de "transparente y participativo". Segundo, todos los candidatos presidenciales, a excepción de uno proveniente de un pequeño partido de la extrema izquierda, querían que se celebraran los comicios. Tercero, aunque Insulza insistió en tildar la deposición de Zelaya de un "golpe de estado", el ejército nunca tomó el control del poder. Y, finalmente, el tribunal electoral independiente, elegido por el Congreso antes de que Zelaya fuera depuesto, seguía adelante con los pasos requeridos para cumplir su mandato constitucional y llevar a cabo el sufragio. Ahora que ya se efectuaron las elecciones, Insulza, quien insiste que el grupo no reconocerá los resultados, preside una OEA desacreditada.
Al menos Estados Unidos entendió, después de cuatro meses, que se había equivocado. Merece reconocimiento por darse cuenta de que las elecciones eran la mejor manera de seguir adelante y prometer reconocer los resultados a pesar de la enorme presión de Brasil y Venezuela. Barack Obama asumió la presidencia con la intención de instituir una política exterior basada en el multilateralismo. Tal vez esta experiencia le enseñe que la libertad realmente tiene sus enemigos.
Casi 400 observadores provenientes de países como Japón, Europa, América Latina y EE.UU. viajaron a Honduras para observar los comicios del domingo. Perú, Costa Rica, Panamá, el Parlamento alemán y Japón también reconocerán las elecciones. El gran apoyo internacional demuestra que los hondureños nunca estuvieron tan solos en estos últimos cinco meses como creyeron. Buena parte del mundo apoya su deseo de salvar a su democracia del chavismo y de vivir en libertad.

martes, 1 de diciembre de 2009


LA ÚNICA SALIDA A LA DIVISIÓN SOBRE HONDURAS FUE UNA DECLARACIÓN EN LA QUE SE CONDENA "EL GOLPE " Y SE LLAMA AL DIÁLOGO EN EL PAÍS CENTROAMERICANO.
Actualizado 1 diciembre 2009

Antonio José Chinchetru

Tal como se preveía, ha sido imposible en la XIX Cumbre Iberoamericana que los gobiernos presentes en Estoril llegaran a un acuerdo sobre las elecciones de este domingo en Honduras. Las posiciones van desde el rechazo a reconocer esos comicios por parte de países como Venezuela, Bolivia, Argentina o Ecuador, hasta el reconocimiento de los mismos por otros como Costa Rica, Panamá o México. España evolucionó, bajo influencia de un Brasil que matiza posiciones aunque de forma oficial sigua formando parte del bloque de rechazo, de negarse a aceptar la cita electoral a decir que ni "reconoce ni rechaza". Por su parte, Portugal no ha definido su postura.

Y ha sido el indeciso Gobierno de Portugal, que ejercía de presidente de la Cumbre en su calidad de anfitrión, el encargado de redactar una declaración que ha sido apoyada por el resto de asistentes al encuentro. En el texto, los mandatarios presentes en la cumbre, o los representantes del tercio de presidentes que se ausentaron en la misma, dicen: "Condenamos el golpe y consideramos inaceptables las graves violaciones de los derechos humanos y de las libertades al pueblo hondureño".

El texto hace un nuevo llamamiento al diálogo para poner fin a la crisis que vive el país, pero no entra a valorar la legitimidad o no de las elecciones del domingo. Mientras, en Honduras están pendientes de la votación de este miércoles en la que, en cumplimiento de acuerdo alcanzado, el Congreso Nacional votará si Manuel Zelaya es restituido o no en la presidencia. El mandatario depuesto se niega a reconocer los comicios y ya ha adelantado que no aceptará volver a la presidencia, con lo que es previsible que se alargue la situación.