martes, 7 de julio de 2009

UNA OPINION DE DERECHO CONSTITUCIONAL



"LO MEJOR QUE HE LEIDO, EN CUANTO A LA LEGALIDAD DE LO ACTUADO"
Por: Dr. Álvaro Albornoz Doctor en Derecho Constitucional
Profesor Universitario VENEZOLANO
Los sucesos acaecidos en nuestra hermana República de Honduras constituyen el más fiel reflejo del significado del Principio de Separación y Autonomía de los Poderes Públicos que en su momento fue desarrollado por el famoso barón de Montesquieu en su inmortal obra “Del Espíritu de las Leyes” publicada en 1748; en la cual considera este principio como una garantía contra el depotismo. Según el autor ilustrado, el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Poder Judicial no deben concentrarse en las mismas manos; constituyéndose una teoría de contrapesos, donde un poder equilibra al otro. Este principio se encuentra desarrollado en la Constitución de Honduras (artículo 4) como en la venezolana. En el caso de Honduras, su Constitución se encuentra blindada contra las pretensiones de eternización en el poder, justamente como consecuencia de los innumerables golpes de estado y dictaduras militares por las que atravesó el país centroamericano. Es así como a lo largo de toda la Carta Magna Hondureña se prohíbe expresamente la reelección presidencial y se establecen graves sanciones para quiénes promuevan o pretendan cualquier reforma constitucional que procure modificar estas normas violentando los principios del republicanismo. Es la Constitución americana más férrea en la lucha contra la autocracia y las aspiraciones totalitarias de los gobernantes. Por eso preceptúa en su artículo 4 que “La alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República es obligatoria”, y que “La infracción de esta norma constituye delito de traición a la Patria”; consagrando de este modo una norma penal en la Carta Política de la Nación, asimismo, en el artículo 42 ordinal 5 se establece como causal para la pérdida de la calidad de ciudadano el “incitar, promover o apoyar el continuismo o la reelección del Presidente de la República”. Por eso el artículo 239 ratifica el principio de alternancia cuando dice: Artículo 239.- “El ciudadano que haya desempeñado la titularidad del Poder Ejecutivo no podrá ser Presidente o Designado. El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán de inmediato en el desempeño de sus respectivos cargos, y quedarán inhabilitados por diez años para el ejercicio de toda función pública”. En igual sentido, el artículo 272 señala que las Fuerzas Armadas de Honduras se constituyen para mantener y defender el imperio de la Constitución y el principio de la alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República, entre otras cosas. Como si fuera poco el artículo 323 es tajante cuando afirma lo siguiente: Artículo 323.- “Los funcionarios son depositarios de la autoridad, responsables legalmente por su conducta oficial, sujetos a la ley y jamás superiores a ella. Ningún funcionario o empleado, civil o militar, está obligado a cumplir órdenes ilegales o que impliquen la comisión de delito”. Y concluye, prohibiendo el artículo 374, la reforma del artículo 373 y de los artículos constitucionales que se refieren a la forma de gobierno, al territorio nacional, al período presidencial, a la prohibición para ser nuevamente Presidente de la República, el ciudadano que lo haya desempeñado bajo cualquier título y el referente a quienes no pueden ser Presidentes de la República por el período subsiguiente. Es así como, el ex Presidente Manuel Zelaya , luego que dio un giro ideológico hacia la izquierda populista, pretendió proponer una Asamblea Constituyente que estableciera la reelección indefinida como se hizo inconstitucionalmen te en Venezuela; acción tutelada y dirigida por Hugo Chávez y el castrocomunismo cubano. Zelaya impulsó una consulta popular a fin de allanar el camino para materializar sus pretensiones hegemónicas de poder. Consulta que había sido declarada ilegal por el Poder Judicial y era rechazada por el órgano electoral, por el Congreso, por la Procuraduría General , por la Fiscalía, por los Partidos Políticos, incluyendo el partido del ex Presidente, por las Fuerzas Armadas, por la Iglesia y por el pueblo, de acuerdo a los sondeos de opinión. Sin embargo, Zelaya pretendió estar por encima de la Constitución y de la Ley al desconocer la decisión judicial y electoral y tratar de llevar a cabo su consulta ilegal, arremetiendo incluso contra las instalaciones de la Fuerza Aérea donde se encontraba el material electoral. Al hacer esto, el ex Presidente Zelaya incurrió en delito de traición a la patria, de conformidad con el artículo 4 constitucional y cesa en el ejercicio del cargo quedando inhabilitado por 10 años para el ejercicio de toda función pública. En consecuencia, a los otros Poderes Públicos no les quedó otro remedio que aplicar en toda su extensión la Constitución de Honduras y arrestar a Zelaya en virtud de sus reiteradas y flagrantes violaciones a la Carta Magna , para lo cual las Fuerzas Armadas haciendo uso de sus facultades y cumpliendo con su deber constitucional procedió a expulsarlo del país, siendo benevolentes al no dejarlo preso en una cárcel como correspondía. Luego el Congreso designó a Roberto Micheletti como nuevo Presidente interino, de acuerdo con el artículo 242 de la Constitución, con el respaldo unánime de todos los partidos que tienen representació n, incluyendo el partido de Zelaya y con el apoyo institucional de todos los poderes y de las Fuerzas Armadas. Los pesos y contrapesos de que hablaba Montesquieu funcionaron perfectamente y constitucionalmente se realizó la sucesión presidencial sin derramamiento de sangre y sin un solo tiro. Honduras demostró al mundo que es un país democráticamente maduro y serio y que sus instituciones están dotadas de una gran dignidad, valentía y coraje y que conocen muy bien el significado del principio de separación de poderes proclamado por Montesquieu. Las Fuerzas Armadas Hondureñas demostraron su apego institucional y su ética, lo cual debe servir de ejemplo para aquellas Fuerzas Armadas serviles y politizadas que permiten las violaciones de la Constitución. Con esta explicación desmontamos las manipulaciones y falsedades de los eunucos mentales que han pretendido hacer ver esta situación como un golpe de Estado y no como lo que realmente fue: la ejecución plena de la Constitución de Honduras y la materializació n del sistema de pesos y contrapesos de los poderes. Los poderes de Honduras no le permitieron a un hombre que ejercía la presidencia, que violara la Constitución ni que estuviera por encima de las leyes. Se hicieron respetar y garantizaron la vigencia de su norma suprema. Por eso Montesquieu vive en Honduras hoy día!! Ojalá pudiéramos decir lo mismo en Venezuela, donde lo han asesinado y enterrado y donde no se conoce el significado de la dignidad, de la ética y de la decencia pública.//

domingo, 5 de julio de 2009

TODO EL MUNDO QUIERE A MEL MENOS LOS HONDUREÑOS

Todo el mundo quiere a “Mel”, menos los hondureños
Honduras, 05.07.09 - Luciano Sague: luciano.sagueSPAMFILTER@gmail.com


"El mundo aplaudiendo al confeso de irrespetar la ley y condenando sin derecho a defensa a los que luchamos por mantener el respeto de nuestra democracia y constitucionalidad".
La reacción del establishment político y diplomático internacional ante la deposición del ex Presidente José Manuel (Mel) Zelaya Rosales parece irreal desde Honduras. No nos explicamos cómo se trata a Honduras con mayor rudeza que a Cuba, Irán o Corea del Norte. No entendemos porqué la OEA busca expulsarnos de esta sociedad de naciones por defender nuestra democracia y constitucionalidad, pero invita a un régimen dictatorial como Cuba a ingresar a la misma. No entendemos cómo la OEA, la ONU, y la Unión Europea se quedan impasibles y sin condenar las amenazas de invasión armada que desde Venezuela y Nicaragua, en vivo y a todo color, Hugo Chávez y Daniel Ortega nos lanzan a los hondureños, por el simple hecho de haberles destituido a su "comandante vaquero". No entendemos porqué la OEA, la ONU o España no condenaron al gobierno de "Mel" Zelaya luego de que reiteradamente éste violara la Constitución y sus leyes, y desacatara el mandato de varios jueces de distintas instancias, tanto de la Corte Suprema de Justicia como del Tribunal Supremo Electoral, violentando así el Estado de Derecho o cuando de manera pública admitió implícitamente que eran ciertas las denuncias que se hicieran en su momento de que él había ganado las elecciones presidenciales mediante fraude electoral. España se rasga las vestiduras indignada por el trato que el presidente tirano y violador de las leyes de Honduras recibe de los operadores de justicia de ésta, y castiga al pueblo que ha venido siendo víctima de este dictador en ciernes retirándole su amistad y sus programas de cooperación. Para la mayoría de nosotros, los hondureños, este es el mundo al revés.
El discurso de "Mel" Zelaya ante la ONU diciendo que es un hombre de paz, que no usa armas, que es respetuoso de las opiniones ajenas, en fin, de que es una blanca palomita democrática nos llena de indignación pues nosotros vivimos en carne propia las amenazas a muerte de parte de sus seguidores, vivimos la incertidumbre de sus violentas manifestaciones callejeras, las golpizas que les propinan a periodistas y a detractores, y desde anoche comenzamos a vivir el terrorismo con sabor venezolano y cubano, expresado en la utilización de granadas de mano, que gracias a Dios no llegaron a explotar, lanzadas contra medios de comunicación y edificios estatales.
Para "Mel" Zelaya, "libertad de expresión" pasó a significar "hablar bien del Presidente", "democracia" pasó a significar "apoyar al Presidente", "país de leyes" pasó a significar "para el Presidente y sus amigos lo que quieran, para los demás las leyes". Sin embargo, su frase favorita es "respetar la voluntad del pueblo", que quiere decir "el poder no lo suelta el Presidente". Es por eso que nos llenan de indignación los aplausos en la ONU pues antes de ser legalmente depuesto obligaba bajo amenazas de represalias, sanciones y despido a todos los funcionarios públicos a colaborar con su proyecto reeleccionista ilegal. Nos llena de indignación pues quiere una constituyente para imponer una Constitución que él, con ayuda cubana y venezolana, ya redactó a su medida. Nos llena de indignación porque sus cercanos colaboradores amenazan a todos los que pueden de que cuando "Mel" regrese al poder, se vengarán con saña contra todos aquellos que consideren los han traicionado. Nos llena de indignación que el mundo aplauda a un Presidente que, entre sus propuestas regionales está la legalización del narcotráfico y en su política nacional el hacerse de la vista gorda de todo el tráfico de armas, drogas y narco dólares que aterrizan en nuestra país a diario en avionetas con bandera venezolana. Nos llena de indignación que diga que su único delito es gobernar para los pobres cuando de la noche a la mañana él aparece como coleccionista de caballos pura sangre, dueño de motocicletas de lujo, mansiones y haciendas, y sus parientes y protegidos suyos han sido involucrados en casos de corrupción nacional e internacional, algunos de los cuales se están ventilando no solo en tribunales de Honduras, sino también de Estados Unidos de América.
Atónitos vimos que ante las declaraciones salidas de la boca de "Mel" Zelaya en la ONU, en que expresaba con todo descaro que ningún juecesito iba a impedir que él continuara con sus planes ilegales de convocar a su Constituyente, los representantes del mundo lo aplaudían. El mundo aplaudiendo al confeso de irrespetar la ley y condenando sin derecho a defensa a los que luchamos por mantener el respeto de nuestra democracia y constitucionalidad. El mundo nos critica de tener un sistema judicial débil, pero cuando casi todos los órganos del Estado hondureño, como la Corte Suprema de Justicia, Tribunal Supremo Electoral, Defensoría del Pueblo, Fiscalía General de la República, Congreso Nacional, Policía Nacional, Fuerzas Armadas y la Contraloría General de la República se ponen en funcionamiento para detener las arbitrariedades del ciudadano Presidente de la República, en lugar de aplaudirnos nos condenan. En lugar de decir que somos un ejemplo de democracia en donde nadie, ni aún el Presidente, está por encima de la ley, nos llaman golpistas y cavernícolas. Parece ser que en la comunidad internacional, en nombre de la democracia, prefieren a los déspotas que a los demócratas. Para nosotros, pobres catrachos, este es el mundo al revés.
Con "Mel" Zelaya cometimos un gran error, y ese fue que luego de su legal arresto, por evitar confrontaciones entre hondureños, lo dejamos libre en Costa Rica. Pero ese es un error que no cometeremos dos veces si se decide a volver a Honduras: será nuevamente arrestado, juzgado y condenado. Nuestra Constitución manda que intentar derogarla o querer quedarse en el poder más allá de lo que ésta manda es delito de Alta Traición a la Patria, y en Honduras, ese delito no prescribe.
A los hondureños nuestra democracia nos cuesta día a día, no es un sistema que damos por sentado como en Europa o en Estados Unidos. Todos los días tenemos que defenderla de nosotros mismos y desde hace algunos años también de megalómanos de boina roja y acento caribeño, y nos negamos a renunciar a ella, con todas y sus imperfecciones, aunque por ello la hipócrita política diplomática de los países poderosos nos castigue.
La extorsión mediante la cual la OEA quiere imponernos a los hondureños un Presidente que actúa como un rey déspota, en donde no hay más ley que su ley y no hay más razón que su sinrazón, nos une más internamente para impedir que de manera arbitraria retome el poder. Sus discursos en el extranjero, que expresan sin remordimiento alguno su intención de seguir quebrantando la Constitución y las Leyes que juró defender, cumplir y hacer cumplir en caso de que retorne al poder, ha causado que en Honduras nos hagamos un solo nudo para defender nuestra democracia. Preferimos mil veces estar aislados del resto del mundo por seis meses, mientras toma posesión el nuevo gobierno que será electo en elecciones libres y democráticas en noviembre de este año según lo manda nuestra Constitución, a vivir durante diez, veinte o cincuenta años bajo el régimen del miedo, de la arbitrariedad y del despotismo de un hombre que se cree estar por encima de la Ley, tal y como sucede en Cuba y Venezuela. Preferimos soportar el aislamiento del mundo a vivir bajo "dictaduras democráticas" importadas de afuera. Al final de cuentas, no serán ni Insulza, ni Zapatero, ni Moratinos, ni Obama, ni Hillary, ni Kirchner los que sufrirán en carne propia la opresión de los rojinegros; seremos nosotros los hondureños si hoy no defendemos esta democracia nacida en mil novecientos ochenta bajo los colores de nuestra bandera azul y blanco de las cinco estrellas.

viernes, 3 de julio de 2009

NUETRO PLANTON FRENTE A CASA DE GOBIERNO EN APOYO A LA DEMOCRACIA Y NUESTRA CONSTITUCION


ESTA ES LA VERSION OFICIAL DEL PODER JUDICIAL DE HONDURAS

COMUNICADO
El Poder Judicial, al Pueblo Hondureño y a la comunidad internacional, con motivo de los acontecimientos que se han ejecutado este día domingo 28 de junio del 2009 expone lo siguiente:
Que el Juzgado de Letras de lo Contencioso Administrativo, ante una solicitud del Ministerio Público, el día viernes 26 de junio del corriente año libró orden a las Fuerzas Armadas para que ante la desobediencia del Poder Ejecutivo, de suspender toda actividad relacionada con una consulta o encuesta que se llevaría a cabo el día de hoy domingo 28 de junio,; procediera al decomiso de todo el material de la encuesta que se utilizaría en esa actividad previamente declarada ilegal. Esta determinación jurídica autorizó a las Fuerzas Armadas para que con la intervención de Fiscales del Ministerio Público procediera a requisar el material en mención, lo cual se ha estado ejecutando desde las ocho de la mañana de este día, acudiéndose para tal fin a todos los centros destinados para efectuar la referida encuesta.
Siendo el decomiso la ejecución de una actuación judicial firme ratificado por la Corte de lo Contencioso Administrativo en donde se declara ilegal la encuesta patrocinada por el Ejecutivo quien en ningún momento atendió los mandatos emanados de la Constitución y la Ley , el Poder Judicial considera que tal actuación se realiza dentro del marco legal, en base a una disposición judicial emitida por el juez competente.
Por su parte el Poder Judicial también estima que en el caso que se conoce, las Fuerzas Armadas como defensores del imperio de la Constitución , ha actuado en defensa del Estado de Derecho obligando a cumplir las disposiciones legales, a quienes públicamente han manifestado y actuado en contra de las disposiciones de la Carta Magna.
Finalmente, el Poder Judicial deja constancia que si el origen de las acciones del día de hoy está basado en una orden judicial emitida por Juez competente, su ejecución está enmarcada dentro de los preceptos legales y debe desarrollarse contra todo lo que ilegalmente se anteponga a devolver al Estado de Honduras, el Imperio de la Ley.
Tegucigalpa, M.D.C., veintiocho de junio del año dos mil nueve.
PODER JUDICIAL DE LA NACION

ESTA ES LIBERTAD DE PRENSA EN HONDURAS


SENTIMIENTO HONDUREÑO

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OPINION POLITICA INTERNACIONAL, DE ALGUIEN QUE CONOCE DE POLITICA REGIONAL CENTROAMERICANA

ESPERO LEAN ESTE ANALISIS DE LA POLITOLOGA MARGARITA MONTES

QUE EJEMPLO DE PAIS, NO SON DEBILES COMO ALGUNOS EN SUR AMERICA. ANIMO Y VALOR.
Honduras rompe paradigmas en América Latina Junio 30, 2009 La politóloga Margarita Montes del Instituto Politico de Estudios Internacionales de la Universidad Francisco Marroquin en Costa Rica, plantea que en vez de golpe de estado, en Honduras las instituciones democráticas han funcionado contra un Presidente democráticamente electo, pero que violó sistemáticamente la institucionalidad vigente en el país. Honduras rompe paradigmas en América Latina La remoción del Presidente José Manuel Zelaya Rosales por parte de las Fuerzas Armadas en la madrugada de ayer domingo 28 de junio, rompe paradigmas de la historia política contemporánea de América Latina. Por primera vez en la era de la post Guerra Fría (desde 1989 hasta la fecha), un ejército depone un Presidente constitucional y democráticamente electo, para restaurar el Estado de Derecho, y no para romper el Estado de Derecho en un país, como era característico de los militares en épocas anteriores. Este caso no se puede catalogar como un “golpe de Estado”, ya que no cumple con dos rasgos fundamentales de dicho fenómeno político: toma del poder por parte del estamento militar y quebrantamiento del Estado de Derecho. La acción tomada por las Fuerzas Armadas de Honduras fue basada en una orden judicial y su propósito fue restablecer el Imperio de la Ley (rule of law), el cual estaba siendo violentado consistentemente por el propio Presidente del Poder Ejecutivo, al desconocer las disposiciones del Poder Judicial y del Poder Legislativo (checks and balances). Luego de la intervención de las Fuerzas Armadas, la Constitución Política sigue vigente ya que se respetó plenamente la sucesión de poder establecida por la Carta Magna, con lo cual se nombra un nuevo Presidente Constitucional. Y es que desde el punto de vista de la politología, Honduras sentó ayer un precedente, el cual sin duda pasará a ser un caso de estudio de universidades, diplomáticos y políticos alrededor del mundo.. Por primera vez en Latinoamérica, el pueblo se rebela, sin derramamiento de sangre y sin violencia, contra un Presidente constitucional y democráticamente electo, por violar disposiciones legales y la institucionalidad vigente en el país. Por eso es que la prensa internacional, los organismos internacionales y gobiernos alrededor del mundo, no han comprendido aún el contexto y la esencia de este caso, y están condenando lo que ha sucedido en Honduras, pues lo están analizando en base a conceptos propios del viejo paradigma de los golpes de Estado durante la época de la Guerra Fría. La comunidad internacional, pública y privada, aún no ha tenido el tiempo, ni los elementos, para percatarse que en Honduras ayer se rompió un modelo y que se trata de un caso completamente sui géneris. La lección que dio Honduras al mundo ayer es clara: aunque un Presidente haya sido electo democrática y legítimamente, no tiene derecho a desobedecer la Constitución y las leyes de la República. Los pueblos ya no están dispuestos a tolerar ese tipo de abusos de poder de los Presidentes constitucionales, que muchas veces se consideran intocables, por el mismo hecho de haber sido electos por el pueblo. El mensaje de Honduras es simple: el voto popular no incluye una licencia para delinquir, y todo esfuerzo para gobernar por el bien común debe estar dentro del marco de la ley. Probablemente, tampoco los hondureños se han dado cuenta de la magnitud de lo que hicieron ayer. Con el paso de los días, los meses y años irán asimilando y comprendiendo la dimensión del nuevo paradigma que han sentado, con un rotundo mensaje para propios y extraños sobre lo que le depara a los dictadores constitucionales y a sus aprendices tropicales. El que tenga oídos, que oiga
Ud. Que Opina