viernes, 23 de octubre de 2009

HONDURAS UN PULSO DE FUERZAS

Honduras, un pulso de fuerzas
Honduras, 23.10.09 - Joaquín Villalobos: diarioSPAMFILTER@elheraldo.hn

La deportación de la hija de Micheletti por el Gobierno de EE UU, la negación de la entrada de los embajadores de la OEA a Tegucigalpa, el ultimátum del Gobierno de facto a Brasil y la respuesta de este comenzaron a convertir la crisis hondureña en una cuestión de pulso de fuerzas que aparentemente ha comenzado a corregirse.
La racionalidad política debe imponerse sobre el dogmatismo diplomático
Un pulso de fuerzas solo conduciría a que la violencia entre los hondureños sea la forma de dirimir arrogancias nacionales e internacionales. Si ese fuera el escenario, la radicalización ideológica, la lucha callejera y la represión tomarían pronto los primeros planos. Hasta ahora la lógica más generalizada ha sido tomar partido por el "bueno", o por el "malo", en vez de actuar para evitar un conflicto.
Tanto Zelaya como Micheletti son personajes congruentes con el atraso de su país, de poco sirve medirlos por quién es el peor o el mejor.
Centroamérica está atrapada entre el dogmatismo de la formalidad diplomática y la pobreza de la racionalidad política. Ha habido una reacción desproporcionada de la comunidad internacional que olvida la intromisión de Chávez en Honduras como factor generador del golpe. El castigo que se ha aplicado es superior a la falta. El gobierno de facto representa a una sociedad asustada, no es ni una dictadura real, ni una dictadura potencial. Es el miedo a Chávez y a verse como Venezuela, Bolivia, Ecuador o Nicaragua lo que provocó el golpe. La comunidad internacional no les ha ofrecido hasta ahora una solución a su miedo y a su desconfianza, sino que los continuó asustando y haciendo desconfiar más, y eso ni es político, ni es diplomacia, ni sirve para resolver conflictos, sino para hacerlos crecer.
Intentar sentar un precedente contra los golpes de Estado usando a un país tan pequeño y pobre como Honduras no tiene sentido. No se puede ejemplarizar con un hecho atípico a países que tienen realidades diferentes. Al igual que cuando Reagan pretendió usar a un país tan pequeño como El Salvador para sacar a EE UU del trauma de la derrota de Vietnam, ahora la izquierda quiere usar a Honduras para sacarse el trauma de los golpes de Estado. La política de la derecha de Reagan nos costó 75,000 muertos a los salvadoreños; ¿cuántos hondureños muertos quiere la izquierda para sacarse su trauma?
No hay posibilidad de contagio de golpes de Estado en todas partes, esto es tan cierto que los gobiernos de izquierda de Chile, Brasil y Venezuela están rearmando considerablemente a sus ejércitos.
La idea de que si el gobierno hondureño es ilegítimo las elecciones de noviembre serían ilegítimas, es una barbaridad política; antes a los gobiernos de facto se les demandaba realizar elecciones libres y todas las transiciones democráticas parten de gobiernos ilegítimos, esa sería la realidad si en Cuba se realizaran elecciones libres.
El problema es que la ilegitimidad de esas elecciones podría colocar a todo Centroamérica en una nueva, prolongada, contagiosa, desbordada y violenta crisis de gobernabilidad que se sumaría a todos los graves problemas de miseria e inseguridad que ya tiene la región. En Guatemala, además de una hambruna, hay una dualidad de poderes entre el gobierno y el crimen organizado; en El Salvador hay tres poderes, el presidente Funes, el FMLN y la mara Salvatrucha; en Honduras no hay gobierno y con ello se está fortaleciendo el narcotráfico; y en Nicaragua, Ortega realizó un fraude electoral y está intentando relanzar un proyecto autoritario.
Centroamérica tiene una sola carretera que la comunica y Honduras está en su parte media; el comercio entre los países centroamericanos representa en promedio el 30% de sus exportaciones para cada uno. Es decir, que la inestabilidad de Honduras terminará afectando a todos. Cuando El Salvador invadió a Honduras en 1969, la consecuencia del cierre de la frontera hondureña fue una guerra civil en El Salvador.
En los años ochenta, el presidente Óscar Arias no se involucró en la pacificación de la región solo por altruismo, sino porque Costa Rica había recibido 500,000 nicaragüenses, una sexta parte de su población. Igualmente, México promovió la pacificación porque por su territorio pasaron seis millones de centroamericanos hacia EE UU.
Si en la actual crisis hondureña se imponen las arrogancias y los dogmatismos diplomáticos sobre el pragmatismo y la racionalidad política, Centroamérica podría de nuevo expulsar a millones de personas, que no saldrían hacia Brasil, España, Venezuela o Chile, sino hacia México y EE UU, con todo lo injusto y triste que ese camino es para los más pobres.
Igual podrían surgir varios "narcoestados" en la región como retaguardias de los carteles mexicanos y colombianos. Si Zelaya ya está en Honduras, son los hondureños quienes deberían resolver su problema mediante un diálogo nacional, la comunidad internacional debería observar las elecciones de noviembre y reconocer a quien resulte electo. Los centroamericanos no merecemos ser de nuevo usados para que otros se saquen sus traumas solo porque somos países pobres y débiles.

miércoles, 21 de octubre de 2009

"MEL ZELAYA" DISPARO LA DEUDA PUBLICA DE HONDURAS

Mel” disparó deuda pública para presupuestos

La administración anterior aumentó el endeudamiento en 17,134.1 millones de lempiras. La emisión de bonos se incrementó en 9,769.1 millones de 2007 a junio del presente año

20.10.09 - Actualizado: 20.10.09 11:45pm - Luis Rodríguez: luis.rodriguez@elheraldo.hn
Tegucigalpa, Honduras.

Cuando Manuel Zelaya Rosales asumió la Presidencia de la República, el 27 de enero de 2006, la situación del endeudamiento público era manejable.
La administración de Ricardo Maduro había heredado una deuda interna sostenible, con 6,940.6 millones de lempiras en saldo, y un compromiso del BID de condonar 1,360 millones de dólares, el que fue efectivo en abril de 2006, reduciéndose a 3,021.6 millones de dólares la deuda pública externa.
El 28 de junio de 2009, cuando Zelaya fue removido del cargo por las constantes violaciones a la Constitución de la República, la deuda pública era una amenaza para las finanzas por la creciente emisión de bonos para salvar de la bancarrota a empresas públicas mal gerenciadas, como la ENEE, y cubrir el desbalance fiscal.
El gobierno interino de Roberto Micheletti, a través de su secretaria de Finanzas, Gabriela Núñez, ha lanzado una advertencia a diferentes sectores de la sociedad y en especial a los candidatos a la presidencia de la República: "estos altos montos de endeudamiento interno no serán sostenibles, ya que en los últimos años la absorción de recursos para el financiamiento del déficit ha crecido aceleradamente y la deuda de corto plazo presionará aún más las finanzas públicas".
La presente administración ha tenido que renegociar deuda interna que vencía este mes por la falta de disponibilidad de recursos y hacerle frente a esos compromisos.
Deuda interna
A pesar de contar con una política de endeudamiento público, la que ha sido refrendada por los organismos de crédito internacional, la administración Zelaya Rosales encontró en la emisión de deuda bonificada la "fórmula" para sacar de la crisis a empresas como la estatal eléctrica.
Al cierre de 2005, el saldo de la deuda interna fue de 6,940.9 millones de lempiras, en 2006 bajó a 6,575.2 millones y en 2007 disminuyó a 6,466 millones; sin embargo, el año pasado se disparó a 12,351.7 millones, o sea 5,885.7 millones más.
Lo anterior se explica por la emisión de 4,000 millones de lempiras para que la ENEE pagara la deuda a las empresas generadoras de energía térmica, la que se acumuló en el período 2006-2007 por la decisión del gobierno de no ajustar la tarifa eléctrica.
Al primer semestre de 2009, el gobierno de "Mel" había emitido 3,883.4 millones y el saldo ascendió a 16,235.1 millones de lempiras.
De diciembre de 2006 a junio de 2009, el endeudamiento interno se incrementó en 9,659.9 millones de lempiras, cifra equivalente a un aumento porcentual de 146.9 puntos.
Crédito externo
En cuanto a la deuda pública externa, después de que el BID aprobó la condonación de 1,360 millones de dólares a Honduras, en abril de 2006, el saldo se redujo a 3,021.6 millones de dólares. No obstante, a partir de 2007, la administración anterior recurrió a la contratación de endeudamiento.
En 2007, el saldo fue de 2,049.8 millones de dólares, en 2008 se incrementó a 2,316.9 millones y al primer semestre de 2009 el saldo totalizó 2,445.3 millones de dólares. Entre 2007-2009, o sea hasta junio, la administración Zelaya Rosales recibió 395.5 millones de dólares en concepto de desembolsos.
En el año 2008, Honduras recibió la cifra histórica de 432.3 millones de dólares en concepto de desembolsos, de los que 154.3 millones de dólares fueron otorgados por el gobierno de Venezuela a través de iniciativas como Petrocaribe.
La administración anterior encontró en el gobierno venezolano de Hugo Chávez la principal fuente de financiamiento, pasando a segundo plano acreedores tradicionales como el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial.
Endeudamiento
Esta será otra de las herencias que el gobierno de "Mel" Zelaya dejará a sus sucesores, ya que un informe de la Secretaría de Finanzas revela que el saldo de la deuda pública se incrementó en 906.6 millones de dólares en el período 2006-2009.
Solo la deuda interna aumentó en 9,659.9 millones de lempiras, equivalente a 511.1 millones de dólares. En el caso de la deuda externa, el incremento fue de 395.5 millones de dólares entre 2007 y 2009.
Para el señor Mauricio Díaz Burdeth, coordinador del Foro Social de la Deuda Externa de Honduras (Fosdeh), el país volvió al círculo del endeudamiento, lo que es preocupante por las cuantiosas contrataciones de financiamiento que realizó el gobierno.
Para 2008, el Fondo Monetario Internacional estableció que el techo del endeudamiento público era de 22% del PIB -270,597 millones de lempiras-; sin embargo, al cierre, la tasa fue de 23.1% del producto interno bruto, o sea 62,451.3 millones de lempiras.
Composición
El creciente aumento que registró la deuda interna a partir de 2008 modificó el perfil del endeudamiento público. En 2006, la deuda pública totalizó 3,369.5 millones de dólares, de la que 89.7% -3,021.6 millones de dólares- era endeudamiento externo y 10.3% -6,575.2 millones de lempiras o $347.9 millones- era deuda interna.
Ese perfil cambió a junio de 2009, cuando el saldo del endeudamiento público cerró en 3,304.3 millones de dólares, de los que 74% -$2,445.3 millones- correspondió a deuda externa y 26% -859 millones de dólares o 16,235.1 millones de lempiras- era deuda interna.
Entendidos en la materia consideran que, en el mediano y largo plazo, Honduras se verá obligada a recurrir a un mayor endeudamiento interno por la decisión de la comunidad internacional de suspender los desembolsos.
* Perfil:
Normativa. La política de endeudamiento público está regida por el decreto 83-2004, reglamentos y otras disposiciones.
Destino. Las nuevas emisiones de deuda interna serán para proyectos de desarrollo y apoyo presupuestario.

martes, 20 de octubre de 2009

DE HONDURAS A CHAVEZ PASANDO POR IRAN

De Honduras a Chávez, pasando por Irán
Autor: Pilar Rahola

...haciendo buena la afirmación de que, contra la libertad, la modernidad y el sentido común, la extrema izquierda y el fundamentalismo islámico se han encontrado, son amigos y residen en la misma locura...Sobredosis de Honduras, en mi viaje por Chile. Hierven los periódicos, las tertulias, las conversaciones de todos con todos. En la cena que comparto con diputados de la Cámara, mayoritariamente de Bachelet, pero también de la oposición, el comentario es unánime. Hay que condenar el golpe de Estado -¿contragolpe?-, pero... Y el pero se convierte en la parte fundamental de una densa conversación, donde Honduras inquieta, pero quien preocupa severamente es Hugo Chávez, autentico culpable de la insostenible situación en el pequeño país centroamericano. En su columna en el diario El Mercurio, Hernán Felipe Errázuriz habla de ``las infecciones de Chávez'', y recuerda que esas infecciones están enfermando de tal manera a las democracias que atacan, que lentamente van desapareciendo como tales. Dice Hernán: ``Zelaya creía que bastaba ser elegido para ser demócrata, como Hitler, Chávez y tantos otros''. En el Diario Las Américas, Carlos Sánchez Berzain mantiene la dureza de sus otros colegas, y asevera: ``La búsqueda del poder total de este neocomunismo, para destrozar a la democracia, es ya un molde''. Y, rematando, el analista Horacio Calderón habla de ``los golpes de Estado blandos'', que están proliferando bajo los auspicios bolivarianos. Ciertamente, el intento de Zelaya de vulnerar la Constitución hondureña, perpetuarse en el poder y quebrar las leyes del país, situaron a Honduras al borde de un conflicto, que finalmente estallo de forma traumática. Me decía un notable diputado chileno que Zelaya había destruido todos los puentes con la sociedad civil, hasta el punto de que ni la Iglesia le daba apoyo. Sin clases medias, ni sectores dinámicos, sólo le quedaba el apoyo de los sectores rurales, a los que había bombardeado con el clásico populismo. Nada es, pues, lo que parece en Honduras y, sobretodo, no es lo que vende Zelaya y sus colegas del ALBA bolivariano. Llama la atención que, durante todo este tiempo, la OEA (Organización de Estados Americanos) no haya intervenido en el proceso colonialista del chavismo y ahora se preste a expulsar al nuevo Gobierno hondureño. Muy balanceados no son. Y, por supuesto, aun llama más poderosamente la atención, la actitud de la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, hundida en las elecciones, atrapada en una crisis médica de mas de 100.000 afectados por la gripe A, previamente negados para no dañar los votos, y ahora decidida a acompañar a Zelaya en su retorno a Honduras. El aventurismo irresponsable de la Sra. Kirchner se está convirtiendo en una peligrosa seña de identidad de su Gobierno, hasta el punto de que, hoy por hoy, es una de las líderes del continente más desprestigiadas. Nada que ver, por supuesto, con su vecina Michelle Bachelet, cuyos aciertos políticos la han encumbrado en las encuestas. Incapaz de gobernar adecuadamente a los argentinos, la presidenta se va a decirle a los hondureños cómo tienen que gobernarse. Es más patético, y resulta un chiste. Honduras, pues, es la anécdota, pero la categoría del problema pasa por el eje Caracas, La Habana, con paseo intermedio por Teheran. Al fenómeno expansionista, pseudo revolucionario y desestabilizador que ha emprendido Chávez en la región, con la ayuda del barril de petróleo en el que está sentado, cabe sumar el exponencial crecimiento de la influencia iraniana en Latinoamérica. Un tema que preocupa a todos los Servicios de Inteligencia democráticos. Gracias a la pista de aterrizaje de Venezuela, el Gobierno de los ayatolas ha iniciado un auténtico proceso colonizador, que pasa por acuerdos comerciales, militares, industriales, y por la creación de una red de simpatizantes de Hezbollah en todo el continente. Es tal la magnitud del proceso, que incluso se han iniciado islamizaciones chiítas de pueblos indígenas, haciendo buena la afirmación de que, contra la libertad, la modernidad y el sentido común, la extrema izquierda y el fundamentalismo islámico se han encontrado, son amigos y residen en la misma locura.

lunes, 19 de octubre de 2009

LA DEMOCRACIA BAJO CONDENA

TRIBUNA: SIMÓN ALBERTO CONSALVI
La democracia bajo condena
SIMÓN ALBERTO CONSALVI 17/10/2009

En sus 60 años, la Organización de Estados Americanos (OEA) nunca expulsó a uno de sus miembros porque en él se hubiera dado un golpe de Estado, a pesar de que tales golpes fueron acometidos por personajes como Augusto Pinochet, los generales brasileños o los genocidas del Cono Sur.
Zelaya fue destituido por decisión unánime de los otros poderes del Estado, no por un golpe
Violando su propia Carta, la OEA acogió en su seno a los peores dictadores del hemisferio, a Somoza, Pérez Jiménez y Trujillo, el dictador dominicano que protagonizó La fiesta del chivo. La guerra fría y el anticomunismo fueron las primeras excusas, pero después vinieron otras hasta que, al fin, las dictaduras fueron dejadas atrás. De modo que la suspensión de Honduras el 4 de julio por el Consejo Permanente no tuvo precedentes. Si los equívocos y las contradicciones no fueran tantos, podría suponerse que, aunque tarde, la OEA comenzaba a redescubrir su propia Carta.
Al documento fundacional que imaginaba a la OEA como conjunto de Estados democráticos, se le añadió la Carta Democrática Interamericana que algunos Gobiernos, como el de Venezuela, suelen desdeñar con obstinación y buena fortuna.
A raíz de la destitución de Manuel Zelaya como presidente de Honduras, el 28 de junio, fue aplicada la Carta Democrática. Podría suponerse que con buenos fundamentos, pero no ocurrió así. La OEA se precipitó. Tenía que investigar las causas de la crisis. O, mejor, debió preverla, invocando la Carta a tiempo, antes, y no después.
Al pretender llevar a cabo un referéndum ajeno al orden constitucional hondureño, el presidente Zelaya violó la Constitución de su país, y violó asimismo la Carta Democrática. Quiso abrirle espacio a la convocatoria de una Asamblea Constituyente de manera unilateral, con el propósito de hacerse reelegir, siguiendo el manual de los presidentes de la Alianza Bolivariana, Venezuela, Bolivia y Ecuador. ¿Por qué no reaccionó entonces la OEA? Porque había perdido la fe en la Carta, y el mismo secretario general José Miguel Insulza, requerido en cierta ocasión, respondió con total desdén y, como excusa, que "más de siete países la violaban".
El presidente Zelaya no fue destituido por un golpe militar, sino por una decisión unánime de los otros poderes del Estado. Admitiendo los errores cometidos, en particular su expulsión del país, la OEA estaba frente a una situación que exigía ponderación y cautela.
En lugar de la mediación, la organización optó el 4 de julio por la exclusión de Honduras del sistema, por el ultimátum, las retaliaciones económicas, y por último y absolutamente inaceptable, la declaración de ilegitimidad de las elecciones del 29 de noviembre, ya en curso con seis o siete candidatos que representan el espectro político del pequeño país. Obviamente, la única salida constitucional a la crisis, con lo cual se despoja al pueblo hondureño de su soberanía.
¿Quién decide el destino de los hondureños, ellos o la comunidad internacional, la OEA, Unasur, la Unión Europea que nunca miró a estas crisis? Todos a una, y ciegamente, como movidos por extraños compromisos, se unieron contra el Gobierno interino, reclamando la restitución del presidente Zelaya. Hasta el Consejo de Seguridad tomó cartas en el asunto como si el pequeño país amenazara el orden mundial.
Los errores han sido tan grandes que la propia OEA ha querido obviarlos acogiéndose al Acuerdo de San José. El miércoles 7 de octubre se puso de manifiesto el equívoco de suspender del sistema al interlocutor necesario.
Al viajar a Honduras una misión de cancilleres con el secretario general para dialogar, y ahora, sí, mediar, en lo que ya no es una crisis sino un conflicto, la OEA reconoce que "para bailar tango se necesitan dos".
Concentrar el rompecabezas en la suerte de Manuel Zelaya o de Roberto Micheletti es otro error. El tiempo que les quedaría no vale la pena para ninguno de los dos. Ambos estorban. Quizás el presidente Zelaya, "hospedado" desde el 21 de septiembre de manera tan heterodoxa por Brasil, no renuncie a su proyecto de una Asamblea Constituyente que le abra el camino del regreso. De ahí su intransigencia en descalificar las elecciones. Un proyecto obviamente vinculado a la Alianza Bolivariana.
El duelo de los antagonismos está a la vista. A la comunidad internacional, comprometida de manera tan inverosímil, no le será fácil encontrar la salida del laberinto. Conviene, en suma, propiciarle a los hondureños la búsqueda de sus propias soluciones, con el cese de las interferencias, abiertas o secretas.
Simón Alberto Consalvi es editor adjunto de El Nacional, Caracas.

domingo, 18 de octubre de 2009

LA SOLUCION ES LEGAL, "LA CORTE ES LA QUE TIENE QUE TOMAR LA DECISION"

“La Corte es la que tiene que tomar la decisión”

17 Octubre, 2009
TEGUCIGALPA.- El secretario del Congreso Nacional (CN), el diputado liberal, Carlos Lara Watson, estimó hoy que la decisión de restituir en el poder al depuesto mandatario, Manuel Zelaya, debe ser tomada por la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
Carlos Lara Watson
El congresista expresó que si la “propuesta llega al Congreso la vamos a estudiar, pero para mí es la Corte Suprema de Justicia, la que tiene que tomar esta decisión”.
Si al CN se le asigna esta misión, más bien “se perdería tiempo”, añadió Lara Watson.
Sin embargo, dijo que hasta hoy en el Congreso sólo se conocían “rumores, se ha anunciado en las noticias, pero no la conocemos (la moción).
Tenemos que ver qué propone la parte de don Manuel Zelaya y lo que propone la parte de don Roberto Micheletti”.
El diputado reconoció que las partes en conflicto representadas por delegados de Zelaya y Micheletti “están buscando un camino. Naturalmente los órganos del Estado son los que tienen que tomar esa determinación”.
“Para mí es la CSJ la que tiene que tomar esta determinación”, reiteró el diputado.
Pese a ello destacó que si fuese el Congreso el que tome la decisión, los diputados no “correríamos riesgo, porque nos enmarcaríamos en ley”.

HUGO CHAVEZ "ALERTA" SOBRE SURGIMIENTO DE GUERRILLA EN HONDURAS

Chávez "alerta" sobre surgimiento de guerrilla

Similares declaraciones emitió el presidente de Nicaragua Daniel Ortega, quien informó que miembros de la resistencia buscan armas en ese país centroamericano
18.10.09 - Actualizado: 18.10.09 12:48pm - Redacción: redaccion@elheraldo.hn


Cochabamba, Bolivia
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“Que nadie se sorprenda si hay un movimiento armado en las montañas de Honduras", dijo el sábado el presidente de Venezuela Hugo Chávez, al término de la cumbre de los países de la Alba en Cochabamba, Bolivia.
El gobernante aclaró que no es un "instigador" sino que simplemente está "alertando" de la situación que podría surgir en Honduras en las próximas horas.
Chávez participó en Bolivia en la cumbre de países de la Alianza Bolivariana para las Américas, en la que llamaron a tomar medidas económicas contra el gobierno de Roberto Micheletti y a desconocer las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.
Según el mandatario sudamericano, podría surgir un grupo armado con el fin de restituir en el poder al ex presidente Manuel Zelaya.
"Sólo estoy alertando, no soy un instigador (pero) nadie sabe en qué va a parar la situación allí”, expresó.
Similares declaraciones emitió el presidente de Nicaragua Daniel Ortega, quien informó que miembros de la resistencia buscan armas en ese país centroamericano.
“Existe una gran preocupación aquí en la región porque de la resistencia hondureña están viniendo y están buscando armas... están buscando campos de entrenamiento, tienen que saberlo", dijo Ortega.
Zelaya fue separado del poder el pasado 28 de junio por pretender cambiar el orden constitucional. El 21 de septiembre ingresó sorpresivamente al país y se refugió en la embajada de Brasil.
Desde allí ha llamado a la denominada resistencia a seguir con sus acciones para restituirlo en el poder.
La embajada de Brasil ha manifestado que Zelaya podrá quedarse en esa sede diplomática el tiempo que sea necesario.

ALBA APRUEBA SANCIONES ECONOMICAS CONTRA HONDURAS

ALBA aprueba sanciones económicas y comerciales contra Honduras

17 Octubre, 2009
COCHABAMBA (Bolivia), (EFE).- La ALBA aprobó ayer aplicar “sanciones económicas y comerciales en contra del régimen de Honduras y no permitir el ingreso o permanencia en el territorio de estos países de los responsables del proceso que llevó a Roberto Micheletti al poder.
La resolución fue aprobada por unanimidad en la primera sesión de la VII Cumbre Extraordinaria de la Alianza Bolivariana Para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) que se celebra en la ciudad boliviana de Cochabamba.
La propuesta con esas medidas y otras fue realizada por la canciller del depuesto presidente Manuel Zelaya, Patricia Rodas, quien afirmó ante los mandatarios de la ALBA que el diálogo en su país “ha sido definitivamente roto”.
La resolución establece además que no se reconocerá ningún proceso electoral realizado bajo el mismo régimen golpista, ni ningún resultado del mismo.
Los miembros de la ALBA también convocarán a reuniones “extraordinarias e inmediatas” de organismos regionales e internacionales como la ONU, la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) y el Grupo de Río, entre otras, para discutir el tema.
Además, el bloque bolivariano pedirá a las Naciones Unidas el establecimiento de una “Comisión Especial de Cancilleres” que exija al gobierno de facto “respeto a la inviolabilidad de la misión diplomática” de Brasil en Tegucigalpa.
La citada comisión deberá demandar condiciones de seguridad “humanitarias y adecuadas” para la permanencia de Zelaya, su familia y sus acompañantes en la Embajada brasileña en Honduras.
También se encomendó al Grupo de Trabajo en Temas de Derecho Internacional, Autodeterminación, Respeto a la Soberanía y Derechos Humanos “el estudio de acciones ante instancias de justicia internacional “en contra de los principales responsables del golpe de estado en Honduras”.
“Los pueblos y gobiernos de la ALBA expresan que no se darán por derrotados ante la intransigencia del régimen usurpador frente a las resoluciones de la comunidad internacional, razón por la cual redoblarán sus esfuerzos por el restablecimiento del orden constitucional en Honduras”, señala la declaración.
El bloque se declaró “en sesión y en vigilia permanentes para acompañar la lucha del pueblo hondureño y a su legítimo presidente”, concluye.